lunes, 16 de junio de 2014

Ganar de la distancia

(El Mundo, Junio 19 de 2014)

Decía un sabio viajero que “no puede haber perspectiva sin distancia”. Los colombianos, famosos por estar regados por todo el mundo no hemos logrado capitalizar esto en pro del país.  Aun no importamos los buenos comportamientos que vemos y seguimos en otros países que visitamos, ni tampoco ponemos en perspectiva nuestros problemas.

De acuerdo con estadísticas, el país mas visitado por los colombianos es los Estados Unidos. Quien haya tenido la oportunidad de visitar o vivir en ese país se ha enfrentado con costumbres que son dignas de admirar. La primera y mas importante de todas es el respeto y cumplimiento a cabalidad de la ley, sin negociaciones. Norteamericanos y extranjeros por igual saben que cuando la policía interviene para hacer cumplir las leyes de convivencia ciudadana (exceso de velocidad, ruido en un barrio, entrada a un espectáculo público) estas se acatan y que ante el más mínimo asomo de resistencia las consecuencias pueden no ser muy agradables.

El contraste con Colombia es total. Por razones culturales y quizá presupuestales, la policía no imprime el mismo respeto de otras latitudes. Nos acostumbramos a negociar la ley con el encargado de hacerla cumplir, a veces, con disculpas y promesas vagas, a veces, con dinero. Esto no puede ser.  Este deterioro de la autoridad es la base de muchos de nuestros grandes problemas.

Una segunda y muy valiosa lección que nos provén los demás países es la perspectiva global de muchos de nuestros problemas. Tomemos el caso del sistema de salud. Regresando a los EEUU, cualquiera que se haya enfermado en ese país puede testificar que la calidad es muy heterogénea (mala, regular y buena) y los precios imposibles de pagar si no se tiene un buen seguro medico. Un paseo en ambulancia puede costar unos cuantos millones de pesos y una aspirina cien veces lo que pagaría en Colombia. Nos quejamos de nuestro sistema de salud, pero no lo ponemos en perspectiva con otros países. Con respecto a los EEUU nuestro sistema de salud es mas equitativo, mas barato y mucho mas generoso.

Un análisis similar podríamos hacer de otros sectores, por ejemplo se critica la calidad de la educación superior, y basta con observar los rankings de las mejores universidades suramericanas para encontrar universidades publicas colombianas en los primeros lugares.

Salir del país es una experiencia enriquecedora que cada vez más colombianos pueden tener, pero nos falta aprender de la distancia que tomamos del país para comportarnos mejor y juzgarnos mejor.

martes, 20 de mayo de 2014

Los mentalistas


Existe un increíble paralelo entre un mago y un candidato presidencial. La esencia de la magia esta en hacernos creer que algo sucedió cuando en realidad no fue así. El engaño se logra en milésimas de segundo, ese momento en que el mago hábilmente nos convence de desviar nuestra atención hacia el lado opuesto en que el truco se esta ejecutando, para luego, cuando nuestra atención regresa, encontrar lo inverosímil hecho realidad. O al menos, la ilusión de lo inverosímil.

Existen muchos tipos de magos: cómicos, prestidigitadores, mentalistas, y escapistas, entre otros. En particular los mentalistas son aquellos individuos que, supuestamente, usando el poder de su mente adivinan lo que los espectadores están pensando. El mentalista inicia un dialogo con el espectador y por medio de preguntas ambiguas y una gran habilidad de lectura de lenguaje corporal, va sacando la información que necesita. Al final, el espectador cree que le adivinaron la mente, cuando en realidad fue el quien revelo toda la información.  

El poder de los mentalistas no radica en ningún poder sobrenatural, sino en la debilidad de sus espectadores. Debilidad que responde a dos necesidades humanas, bien estudiadas por los psicólogos. Los genios del mercadeo político saben muy bien que deben explotar estas debilidades y lo hacen sin descaro alguno.  

La primera es la necesidad que todo ser humano tiene de creer. ¿Le ha sucedido que al salir de un buen show de magia, su mente aún tiene dudas de que tanto fue realidad y que tanto ilusión? Racionalmente todos sabemos que detrás de cada acto hay un truco, pero nuestra necesidad de creer es muy fuerte. La máxima del mentalista es “para aquellos que creen no se necesitan explicaciones, y para los que no creen, ninguna explicación es suficiente”.

Lo que nos lleva a la segunda debilidad: el sesgo de confirmación. En palabras coloquiales “uno solo oye lo que quiere oír”. Según este principio, una vez los seres humanos se forman una idea, un juicio de valor, toda información que corrobore la posición tomada es recordada por insignificante que sea, y todo hecho que la desmienta es minimizado, desechado y olvidado.

En campaña todos los candidatos son mentalistas, ilusionistas. Explotan la necesidad humana de creer y dicen lo que la gente quiere oír. Las elecciones son un gran espectáculo de magia, con poca luz, lleno de humo y distracciones, donde poco es improvisado. Las propuestas también son ilusiones. Ganará el mentalista más poderoso, es decir, el que sea capaz de desviar la atención del público para hacerle creer que lo inverosímil es posible. Ese es el show en que han convertido las democracias modernas.

martes, 6 de mayo de 2014

Tres mitos

(El Mundo, Mayo 8 2014)

Soy profesor de una materia que introduce a los estudiantes universitarios a las técnicas de medición económica y a los principales indicadores sociales. Cada semestre, cuando analizamos los datos, mis estudiantes se encuentran con sorpresas: en ciertos campos, la idea que tienen del país es muy distinta a la que revelan los datos. No los culpo, son víctimas de lugares comunes que explotan los políticos, la publicidad, los textos escolares vetustos y los profesores desactualizados. Aquí, tres mitos que derrumbamos en clase.

El primero. El primer producto de exportación es el café. Colombia es un país minero no cafetero. En 2013 según la balanza de pagos del Banco de la República, exportamos 58 mil millones de dólares en bienes, de los cuales 32 mil millones fueron petróleo y derivados y casi 7 mil millones en carbón. Estos dos rubros sumados son el 66 por ciento de todas las exportaciones. En rubros individuales, al café incluso lo supera el oro. El total exportado de café fue 1.9 mil millones y en oro fue 2.2 mil millones.

El segundo. Colombia es un país joven. El índice de envejecimiento viene creciendo a tasas aceleradas. Desde la década de los noventa, Colombia vive una importante transición demográfica, con bajas tasas de mortalidad de adultos y una tendencia decreciente de la tasa de fecundidad. Mientras que en 1951 existían 10 niños (menores de 15) por adulto (mayores de 60), en 2020 existirán solo dos, y en 2050 probablemente serán uno por uno.

El tercero. El gobierno tiene plata de sobra, todo debería ser gratis, lo que pasa es que se la roban. Sería iluso desconocer la existencia de corrupción, pero también es obvio que las arcas públicas no son un barril sin fondo. Los ingresos del gobierno son en su mayoría los impuestos, y los colombianos no nos caracterizamos precisamente por pagarlos. El recaudo tributario como porcentaje del PIB en Colombia alcanzo en 2012 a 19,6 por ciento como porcentaje del PIB. Un incremento muy importante frente al 9% de 1990, pero aún muy por debajo de los vecinos. Según un estudio de CEPAL y OCDE publicado este año, Colombia es la numero 7 entre 10 países latinoamericanos en este indicador. Y ni hablar de los países desarrollados: el promedio de los miembros de la OCDE es de 34,6%.

Existen otros tantos mitos, que por espacio dejaré para una próxima columna. Lo cierto es que no somos cafeteros, estamos envejeciendo rápidamente y el presupuesto del gobierno no es un barril sin fondo.

martes, 22 de abril de 2014

La lista Sargent

(El Mundo, Abril 24 de 2014)

Las redes sociales nos tienen inundados de listas. De las tantas que he leído, una sobresale entre todas: las 12 lecciones que la economía tiene para los aspirantes a diseñadores de política publica. El autor: Tom Sargent, premio nobel de economía de 2011. El lugar: la ceremonia de grados de 2007 de la Universidad de California en Berkeley. Lectura obligada para cualquier interesado en escribir o reescribir las reglas de juego de nuestra sociedad sin morir en el intento:

1.      Muchas de las cosas que son deseables no son factibles
2.      Tanto los individuos como las comunidades enfrentan decisiones en las que para ganar algo hay que sacrificar algo
3.      Los demás tienen mejor información acerca de sus habilidades, su esfuerzo y sus preferencias, de la que usted cree tener sobre ellos.
4.      Todo el mundo responde a incentivos, incluyendo la gente que usted quiere ayudar. Esa es la razón por la que las medidas de protección social no siempre terminan por hacer el bien que se creía iban a lograr.
5.      Existe una relación de sacrificio entre igualdad y eficiencia, para ganar de una hay que sacrificar de la otra.
6.      En equilibrio la gente esta satisfecha con sus escogencias. Por eso es muy difícil cambiar comportamientos, para bien o para mal, especialmente aquellos diseñados por gente que no conoce esta realidad.
7.      En el futuro, usted también responderá a incentivos. Por eso habrán promesas que usted quisiera cumplir pero que no lo va a poder hacer. Nadie va a creer en esas promesas porque la gente sabe que usted no podrá cumplirlas. La lección es: antes de hacer una promesa, piense bien si usted seria capaz de cumplirla cuando las circunstancias cambien. Esa es la forma en que se gana la reputación.
8.      Los gobiernos y los votantes también responden a incentivos. Es por esa razón que los gobiernos incumplen sus promesas, como por ejemplo pagar sus deudas.
9.      Es posible para una generación pasarle los costos de una decisión a las siguientes generaciones. Eso es la deuda pública de un país.
10.  Cuando los gobiernos gastan, sus ciudadanos serán los que pagan, bien sea a través de impuestos explícitos o implícitos (como la inflación).
11.  La mayor parte de la gente quiere que otros paguen por los bienes públicos y las transferencias del gobierno (especialmente las que ellos reciben)
12.  Dado que los precios de los mercados agregan la información de muchas transacciones, es muy difícil pronosticar precios. Por ejemplo: las acciones, las tasas de interés y las tasas de cambio.

Se podrá estar o no de acuerdo con muchas desde lo ideológico. Lo cierto es que desde lo que vemos en la calle “cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia”.

domingo, 6 de abril de 2014

Para salir del último puesto

(El Mundo, 10 de Abril de 2014)

Muchas voces indignadas porque Colombia aparece en el último lugar de unas pruebas educativas internacionales llamadas PISA, piden a gritos que el gobierno haga algo. Tienen razón en pedir mayor inversión, pero desconocen que el problema no se resuelve sólo con plata, el mayor causante esta en casa, no fuera de ella.

Esta conclusión esta sólidamente demostrada en países donde existen encuestas que han seguido a los mismos padres y niños por años. En estas, se muestra que los factores que mas explican los resultados de pruebas estandarizadas son atribuibles a la familia: la educación de los padres, el ingreso de los padres y el número de hijos.

Los padres mas educados tienen una misma obsesión: que sus hijos tengan una educación mejor que la que ellos tuvieron, y para este fin dedican todos los recursos personales (tiempo) y económicos que tengan a su alcance. El ingreso obviamente esta asociado con la capacidad de pagar por mejor educación y por toda clase de actividades y tutorías. Y por último el numero de hijos explica la dedicación de tiempo que los padres pueden dar a cada hijo diariamente.

Profesores mejor pagados, con mayor educación y calidad, en escuelas con mejores recursos es un hecho deseable en si mismo. Pero este efecto positivo se puede ver contrarrestado rápidamente por padres de familia que inculcan exactamente los valores contrarios: trabajar a corta edad, abandonar del sistema, menospreciar las actividades intelectuales, tener hijos a temprana edad, etc.

Para salir del último puesto se necesitan padres mas educados, padres con mayor ingreso y padres con menos hijos, todas políticas que están fuera del alcance del Ministerio de Educación actual. Si algo, lo único que demuestran es lo que no se hizo dos, tres o cuatro décadas atrás, cuando los actuales padres eran niños.

Creo que debemos aplaudir el coraje de someterse a la medición sistemática que esta adelantando el país. Y en esa misma línea, sugiero que se intensifiquen las acciones en lo que tiene que ver con medición. La primera es producir mas datos para tomar mejores decisiones. En Colombia no existen encuestas que permitan entender y sobre todo monitorear la evolución de los factores que están detrás de estos malos resultados.


La segunda es meternos en una cultura sistemática de evaluación. Lo que los medios tampoco dijeron en sus análisis es que en los países que salieron de primeros en las pruebas (asiáticos, por supuesto) existe una cultura enorme de medición con pruebas estandarizadas. Desde muy chicos, los niños de estos países se están midiendo con pruebas y compitiendo ferozmente con sus pares por los primeros puestos. De forma que se convierten, literalmente, en maquinas de responder pruebas estandarizadas.

Mas medición, es un factor que no debemos olvidar, dentro de una política integral para salir del último puesto.

martes, 25 de marzo de 2014

Rendición de cuentas para profesionales

(El Mundo, Marzo 27 de 2014)

Existen muchos mecanismos de rendición de cuentas. En el mundo empresarial, se da cuando el jefe se sienta con su empleado a pedirle cuentas. En el área comercial se da cuando un cliente regresa o no regresa a demandar un producto. En los Estados Unidos donde existe una marcada tendencia a utilizar internet para todo y a calificarlo todo existen paginas para que los consumidores opinen sobre servicios de profesionales, por ejemplo existe una página para calificar a los profesores (http://www.ratemyprofessors.com/), y otra para calificar a plomeros, carpinteros, y todos los que ofrecen servicios a los hogares (http://www.angieslist.com/).

Muchos se preguntan si estos mecanismos son realmente efectivos. Si la gente solo los utiliza como desfogue, o si son manipulados. Una investigación recientemente publicada por las investigadoras SusanLu y Huaxia Rui de la Universidad de Rochester analizó la correlación entre las calificaciones que los usuarios hacen de médicos en la página web RateMDs y su desempeño profesional. Esta no es una investigación fácil, puesto que los pacientes no tienen la suficiente información y conocimiento clínico y pueden terminar juzgando al individuo con criterios que no son justos.

Para hacer frente a ese problema las investigadoras seleccionaron una especialidad: los cirujanos que realizan cirugía de revascularización coronaria. Dado que errores en estas cirugías están vinculados directamente con la muerte, los pacientes y sus familiares tienen más incentivos a hacer búsquedas extensas para encontrar un buen cirujano que aquellos pacientes con necesidad de cirugías que no son mortales. El segundo problema, es que seguramente los mejores médicos atienden a los pacientes más complicados, con probabilidad más alta de morir. Para hacer frente a este problema, las investigadoras usan modelos estadísticos apropiados.

Los resultados muestran que en efecto los cirujanos calificados con cinco estrellas en la página RateMds, tienen un tasa de mortalidad de pacientes más baja que aquellos calificados con menos de 5 estrellas. Las investigadoras concluyen que este tipo de calificaciones en línea (via internet) son confiables (para estos cirujanos, al menos) y que “los pacientes son más inteligentes de lo que la mayoría de los críticos imaginan”.

Lejos de ser contundente, este tipo de investigación es indicativa. No conozco en Colombia ningún tipo de iniciativa de este estilo (páginas web para calificar servicios profesionales independientes como el de los abogados, o médicos). Creo que hacen falta, no solo porque podrían ser efectivas como lo muestra el estudio citado sino por la enorme necesidad de aumentar los mecanismos de rendición de cuentas de aquellos que prestan servicios personales. Bien valdría la pena que algunos jóvenes emprendedores se le apunten a desarrollar iniciativas como esta en el país. 

martes, 11 de marzo de 2014

Los miserables

(El Mundo, 13 de Marzo de 2014)

No se trata de la obra inmortal de Víctor Hugo, se trata de las acciones que algunos toman frente a otros seres humanos. Definido por la real academia española en su cuarta acepción como “adj. Perverso, abyecto, canalla”.

Una microempresaria, en una gran superficie de una gran ciudad del país que contrata una persona (una mujer que ha dado a luz cinco meses antés y que aun está lactando), le obliga a trabajar jornadas de más de diez horas seis días de la semana, hacer todo tipo de tareas y que al final de dos semanas de trabajo, le entrega dos cientos mil pesos, con la disculpa de que las ventas están muy mal, es una persona miserable.

La ama de casa que contrata una persona para hacer el aseo de su hogar, le impone jornadas de trabajo que van mas allá de lo legal, la insulta y trata mal, le exige estándares de limpieza que ella misma no cumple, y además le paga un mínimo que no incluye prestaciones sociales, es una persona miserable.

Así podríamos seguir con otros ejemplos. Tratar a otras personas de manera miserable, como si no fueran humanas, es según los psicólogos que han estudiado el tema “un problema de distancia, no física sino psicológica”. La imposibilidad de ponerse en los zapatos de los demás, crea una extraña conceptualización del otro como una persona sin mente, y por ende sin sentimientos. Este es uno de los argumentos que desarrolla el autor Nicholas Epley en su nuevo libro (titulado en ingles Mindwise: How we understand what others think, believe, feel and want, que traduciríamos como Sobre la mente: Como entendemos lo que otros piensan, creen, sienten y quieren) y que pienso, están a la base de muchos de los problemas de nuestra sociedad moderna.

La inequidad de la que tanto nos quejamos es el fruto de decisiones a microescala como las que ejemplifique anteriormente, en donde, la distancia sicológica frente al empleado provoca actos que son francamente canallas. Con repercusiones de corto y mediano plazo muy difíciles de medir. Mucho se habla de la descomposición de nuestra sociedad como fruto del narcotráfico, pero poco se habla de la otra descomposición, la que se produce en las relaciones en el mercado laboral en las que algunos empleadores toman ventaja de sus empleados como si no estuvieran tratando con otros seres humanos.

Existe un buen número de leyes que se supone protegen al trabajador. Si la justicia en el país funcionara seguramente estas personas podrían demandar un trato justo. Mientras tanto, tome justicia por su propia mano, hable con un miserable y convénzalo de redistribuir un poco más su ingreso.