(La Patria, Julio 14 de 2008)
Alejandro Gaviria escribía hace poco en su columna qué “Dentro del orden económico mundial, Colombia se ha especializado en la estimulación y el entretenimiento químico de las clases medias del primer mundo, bien sea en la forma de cocaína, de cafeína o de ambas.” En este orden de ideas, las tendencias mas recientes del mercado norteamericano en términos de demanda por “entretenimiento químico” pueden darnos luces acerca del futuro de este indeseable renglón en nuestras exportaciones.
Mucho se habla de la legalización como única solución al principal problema de Colombia. Una vez legalizadas las rentas deberían acabarse gran parte de nuestros problemas, asumiendo que el dinero del narcotráfico financia la mayor parte de las actividades criminales desestabilizadoras del país. Si esto es así, parece avecinarse una “legalización” inesperada del problema en el sentido amplio de la palabra.
La Comisión de Examinadores Médicos de la Florida acaba de publicar su análisis de autopsias de 2007 y en éste encuentra que la tasa de muertes causada por abuso de drogas legales, aquellas que se producen en laboratorios médicos y de venta en farmacias, es tres veces más alta que la asociada a todas las drogas ilegales combinadas.
Esta cifra no es aislada o nueva. De acuerdo con el Instituto Nacional de Abuso de Drogas de los EEUU y la DEA, el abuso de este tipo de medicinas presenta una tendencia creciente en Norteamérica. Cerca de siete millones de norteamericanos están abusando de estas, un incremento de ochenta por ciento en los últimos seis años.
Las drogas licitas de mayor abuso son los supresores de dolor, las medicinas para deprimir el sistema nervioso central recetadas para tratar la ansiedad y desordenes en el sueño, y los estimulantes, usados igualmente para tratar la narcolepsia y problemas de déficit de atención por hiperactividad.
Según edades, los mayores problemas se presentan en personas mayores de 65 años, pero la tendencia es más preocupante en jóvenes. Por ejemplo, en 2006, 2.7% de niños de octavo grado, 7.2% de décimo grado y 9.6% de aquellos en doceavo grado habían abusado de alguna de estas medicinas en el año inmediatamente anterior.
Los estudios en esta materia son aun escasos. Las razones que explican el crecimiento de esta nueva demanda por drogas licitas parecen estar asociadas con la aparente “seguridad” que estas ofrecen. Esta seguridad, en la mente de los consumidores, es entendida de dos maneras. Uno, son medicinas que fueron recetadas previamente por un medico. Dos, evitan los riesgos asociados a comprar drogas en la calle. Adicionalmente el acceso a estas drogas es fácil usando farmacias virtuales. Para los mas chicos el acceso esta en los gabinetes de sus padres o familiares.
Es difícil prever que tan poderoso sea este efecto substitución en la demanda por “entretenimiento químico” pero al menos la buena noticia es que le esta llegando fuerte competencia a nuestro indeseable primer producto de exportación.
Este blog reune mis artículos de opinión publicados en diarios colombianos y otras ideas no publicadas en medios escritos
lunes, 7 de julio de 2008
viernes, 27 de junio de 2008
Flexiguridad
(La Patria, Julio 1 de 2008)
Dinamarca es el mejor ejemplo a nivel mundial de la posible coexistencia en un mismo país de dos sistemas aparentemente antagónicos. La retórica de los partidos políticos usualmente nos invita a escoger entre una falsa dicotomía: mas mercados menos gobierno o viceversa. La aparente realidad es que no existe tal contradicción. Los intereses económicos y fundamentalismos ideológicos propios de nuestros lideres pasados y presentes nos han obligado a escoger allí donde no necesitábamos escoger.
Los resultados económicos y sociales de Dinamarca son sorprendentes. En lo económico: tercero en competitividad a nivel mundial, mercados financieros claros y transparentes, bajas barreras a las importaciones, altas exportaciones, tasa de desempleo de 2.8%. En lo social: Seguro de salud universal, generoso seguro de desempleo, guarderías publicas, educación universitaria gratis, sistema de pensiones publico, y uno de los mejores sistemas de reentrenamiento de trabajadores del mundo. Dinamarca es ademas el pais con el indice mas alto de "Felicidad", de acuerdo con el Estudio de Valores Mundiales de 2008 de la Universidad de Michigan.
Los daneses no son especialmente más inteligentes que el resto de la humanidad. Que explica entonces su éxito? Robert Kuttner ofrece una posible respuesta en su articulo "El Consenso de Copenhagen" publicado en la revista Foreign Affairs de Abril. La respuesta esta en los mercados laborales. La estrategia danesa se llama: Flexiguridad. Flexibilidad en los mercados laborales y fortaleza en el sistema de seguridad social.
La flexibilidad en los mercados laborales significa bajos costos de contrato y de despido. Para ser competitivo, cualquier empresario (grande, mediano o pequeño) necesita recurrir a mano de obra calificada y no calificada en cantidades variables. Con la tranquilidad de contratar y despedir sin mas complicaciones que un previo aviso. Esto aparentemente deja a los empleados a merced de los deseos de los empresarios. Pero en la economía danesa, perder o dejar el empleo no es una tragedia. Significa pasar a una nueva etapa en la cual dada la cobertura del sistema de seguridad social, el trabajador pasa a re-entrenarse sin perdida de ingreso o acceso a salud y otros beneficios por un tiempo moderado.
Cinco características definen el modelo: la inexistencia de desempleo, los sindicatos son vistos como aliados y no como enemigos por parte de los empleadores, existen salarios similares entre sectores económicos, existe un sistema de seguridad social con altos beneficios, y existe un agresivo y costoso conjunto de programas públicos dedicados a asistir y re-entrenar a los desempleados.
La Flexiguridad no se consigue gratis, ni tampoco de la noche a la mañana. Los daneses pagan los impuestos más altos del mundo después de Suecia. Además las raíces del modelo datan desde 1899.
Puede Colombia soñar con un sistema como el Danes. Probablemente no. Nuestra democracia y economía esta demasiado influenciada por los mercaderes del miedo y los buscadores de rentas públicas. Sin embargo es bueno saber que el capitalismo y la seguridad social no son antagonistas, de hecho pueden ser los mejores aliados.
Dinamarca es el mejor ejemplo a nivel mundial de la posible coexistencia en un mismo país de dos sistemas aparentemente antagónicos. La retórica de los partidos políticos usualmente nos invita a escoger entre una falsa dicotomía: mas mercados menos gobierno o viceversa. La aparente realidad es que no existe tal contradicción. Los intereses económicos y fundamentalismos ideológicos propios de nuestros lideres pasados y presentes nos han obligado a escoger allí donde no necesitábamos escoger.
Los resultados económicos y sociales de Dinamarca son sorprendentes. En lo económico: tercero en competitividad a nivel mundial, mercados financieros claros y transparentes, bajas barreras a las importaciones, altas exportaciones, tasa de desempleo de 2.8%. En lo social: Seguro de salud universal, generoso seguro de desempleo, guarderías publicas, educación universitaria gratis, sistema de pensiones publico, y uno de los mejores sistemas de reentrenamiento de trabajadores del mundo. Dinamarca es ademas el pais con el indice mas alto de "Felicidad", de acuerdo con el Estudio de Valores Mundiales de 2008 de la Universidad de Michigan.
Los daneses no son especialmente más inteligentes que el resto de la humanidad. Que explica entonces su éxito? Robert Kuttner ofrece una posible respuesta en su articulo "El Consenso de Copenhagen" publicado en la revista Foreign Affairs de Abril. La respuesta esta en los mercados laborales. La estrategia danesa se llama: Flexiguridad. Flexibilidad en los mercados laborales y fortaleza en el sistema de seguridad social.
La flexibilidad en los mercados laborales significa bajos costos de contrato y de despido. Para ser competitivo, cualquier empresario (grande, mediano o pequeño) necesita recurrir a mano de obra calificada y no calificada en cantidades variables. Con la tranquilidad de contratar y despedir sin mas complicaciones que un previo aviso. Esto aparentemente deja a los empleados a merced de los deseos de los empresarios. Pero en la economía danesa, perder o dejar el empleo no es una tragedia. Significa pasar a una nueva etapa en la cual dada la cobertura del sistema de seguridad social, el trabajador pasa a re-entrenarse sin perdida de ingreso o acceso a salud y otros beneficios por un tiempo moderado.
Cinco características definen el modelo: la inexistencia de desempleo, los sindicatos son vistos como aliados y no como enemigos por parte de los empleadores, existen salarios similares entre sectores económicos, existe un sistema de seguridad social con altos beneficios, y existe un agresivo y costoso conjunto de programas públicos dedicados a asistir y re-entrenar a los desempleados.
La Flexiguridad no se consigue gratis, ni tampoco de la noche a la mañana. Los daneses pagan los impuestos más altos del mundo después de Suecia. Además las raíces del modelo datan desde 1899.
Puede Colombia soñar con un sistema como el Danes. Probablemente no. Nuestra democracia y economía esta demasiado influenciada por los mercaderes del miedo y los buscadores de rentas públicas. Sin embargo es bueno saber que el capitalismo y la seguridad social no son antagonistas, de hecho pueden ser los mejores aliados.
viernes, 13 de junio de 2008
El Reporte Spence
(La Patria, Lunes 23 de Junio, 2008)
El pasado 21 de Mayo se presentaron en Londres las conclusiones de la “Comision sobre Crecimiento y Desarrollo”. La Comisión es el resultado de dos años de trabajo sobre las necesidades para un crecimiento sostenido e integrador en los países en vías de desarrollo. Estuvo conformada por 19 líderes con alta experiencia en el diseño y manejo de políticas públicas y dos economistas galardonados con el premio Nobel (Michael Spence y Robert Solow). Este trabajo fue financiado por los Gobiernos de Australia, Suecia, Países Bajos y Reino Unidos, la Fundación William y Flora Hewlett y el Grupo del Banco Mundial.
El informe Spence será de ahora en adelante la nueva cartilla del desarrollo, desplazando así los postulados de “El Consenso de Washington”, la cartilla reinante por mucho tiempo y cuyos escasos frutos en materia de crecimiento y reducción de pobreza son evidentes. Veamos cuales serán los nuevos postulados del desarrollo:
1. Sin crecimiento no hay reducción de pobreza
2. El crecimiento supone un reto a largo plazo que requiere liderazgo, perseverancia, resistencia, pragmatismo, transparencia y el respaldo de la población.
3. Se necesita un compromiso con la economía global para importar conocimientos y tecnologías, acceder a los mercados y generar un sólido sector de exportación
4. Se deben compartir las ventajas de la globalización, proporcionar acceso a los desfavorecidos y tratar los problemas de integración de sexos
5. Resalta la importancia de la nutrición de bebés y niños para evitar alteraciones a largo plazo en la adquisición de habilidades cognitivas y no cognitivas.
6. La mano de obra debe ser móvil. Y aboga por un mejor entendimiento y manejo de los procesos migratorios a nivel mundial.
7. Los mercados laborales deber ser flexibles. Debe permitirse a las industrias centradas en la exportación contratar trabajadores en condiciones más fáciles que las que predominan en el sector formal pero con la misma protección del trabajador básica en las áreas de salud y seguridad, horarios de trabajo y trabajo infantil.
8. La inversión como porcentaje del PIB debe ser al menos 25%.
9. Debe dejarse de malgastar dinero público subsidiando el consumo energético en los países en vías de desarrollo, siendo mejor invertir los recursos en educación e infraestructura.
Por último, el informe contradiciendo la vieja cartilla reconoce que los países no son homogéneos y que un conjunto de políticas no tiene por qué funcionar en todas partes igual. De tal forma que ahora los países no podrán culpar a ninguna institución multilateral por su tragedia. Buena noticia esta. Cada país es entonces responsable de definir su propio destino. Y por ende sigue siendo el último responsable de su propio éxito o fracaso.
El pasado 21 de Mayo se presentaron en Londres las conclusiones de la “Comision sobre Crecimiento y Desarrollo”. La Comisión es el resultado de dos años de trabajo sobre las necesidades para un crecimiento sostenido e integrador en los países en vías de desarrollo. Estuvo conformada por 19 líderes con alta experiencia en el diseño y manejo de políticas públicas y dos economistas galardonados con el premio Nobel (Michael Spence y Robert Solow). Este trabajo fue financiado por los Gobiernos de Australia, Suecia, Países Bajos y Reino Unidos, la Fundación William y Flora Hewlett y el Grupo del Banco Mundial.
El informe Spence será de ahora en adelante la nueva cartilla del desarrollo, desplazando así los postulados de “El Consenso de Washington”, la cartilla reinante por mucho tiempo y cuyos escasos frutos en materia de crecimiento y reducción de pobreza son evidentes. Veamos cuales serán los nuevos postulados del desarrollo:
1. Sin crecimiento no hay reducción de pobreza
2. El crecimiento supone un reto a largo plazo que requiere liderazgo, perseverancia, resistencia, pragmatismo, transparencia y el respaldo de la población.
3. Se necesita un compromiso con la economía global para importar conocimientos y tecnologías, acceder a los mercados y generar un sólido sector de exportación
4. Se deben compartir las ventajas de la globalización, proporcionar acceso a los desfavorecidos y tratar los problemas de integración de sexos
5. Resalta la importancia de la nutrición de bebés y niños para evitar alteraciones a largo plazo en la adquisición de habilidades cognitivas y no cognitivas.
6. La mano de obra debe ser móvil. Y aboga por un mejor entendimiento y manejo de los procesos migratorios a nivel mundial.
7. Los mercados laborales deber ser flexibles. Debe permitirse a las industrias centradas en la exportación contratar trabajadores en condiciones más fáciles que las que predominan en el sector formal pero con la misma protección del trabajador básica en las áreas de salud y seguridad, horarios de trabajo y trabajo infantil.
8. La inversión como porcentaje del PIB debe ser al menos 25%.
9. Debe dejarse de malgastar dinero público subsidiando el consumo energético en los países en vías de desarrollo, siendo mejor invertir los recursos en educación e infraestructura.
Por último, el informe contradiciendo la vieja cartilla reconoce que los países no son homogéneos y que un conjunto de políticas no tiene por qué funcionar en todas partes igual. De tal forma que ahora los países no podrán culpar a ninguna institución multilateral por su tragedia. Buena noticia esta. Cada país es entonces responsable de definir su propio destino. Y por ende sigue siendo el último responsable de su propio éxito o fracaso.
sábado, 31 de mayo de 2008
Multilaterales y Farándula
(La Patria, Seccion Negocios, 9 de Junio 2008)
Cuando artistas multimillonarios se unen a causas sociales, es difícil interpretar la verdad detrás de los hechos. Para los críticos, la “pose” social de los artistas es una mera estrategia publicitaria. Para los optimistas, los artistas son el mejor vehículo para generar conciencia social respecto de temas sociales complicados como la pobreza, el medio ambiente y el SIDA.
La utilización de cantantes y otros personajes famosos, actores y deportistas particularmente, por parte de organizaciones internacionales como Naciones Unidas no es nueva. Así como tampoco lo son las fundaciones que llevan sus nombres o las campañas “sociales” de empresas privadas, en las cuales los consumidores pagan un sobreprecio que luego será donado a causas sociales.
Lo que si parece nuevo es la alianza de la Banca Multilateral y la farándula. Juanes, Shakira, Ricky Martin, Juan Luis Guerra, Alejandro Sanz y Luis Alberto Moreno (el Presidente del BID) lanzaron la campaña “Yo Amo América” en la pasada Asamblea de Gobernadores del BID. La campaña esta dirigida a impulsar programas públicos de atención integral temprana para los recién nacidos de escasos recursos en los países latinoamericanos.
La Fundación ALAS a la que pertenecen estos artistas y otros famosos latinoamericanos, nació sobre la base del trabajo académico, serio e informado de un grupo de expertos reunidos en lo que se denominó la Mesa Redonda de San José. El panel de expertos trató y evaluó, durante tres días seguidos en octubre de 2007, los diez desafíos y las diversas soluciones y oportunidades presentadas para resolverlos. Al final del ejercicio los expertos clasificaron las soluciones y oportunidades balanceando sus correspondientes costos y beneficios sociales y monetarios. La política ganadora, es decir aquella que rinde los mayores beneficios sociales al menor costo financiero fue la de “Desarrollo Infantil Temprano”.
Esperemos que esta nueva alianza logre sus propósitos. Siempre he creído que lo mejor que tienen las multilaterales, su capital humano y su capacidad de generar conocimiento, es lo que menos exportan. Si no como lo afirma la critica hecha por Alejandro Gaviria quizás estemos presenciando “un punto de inflexión en la historia de las multilaterales, una aceptación implícita de que su papel es más simbólico que real, de que su labor consiste en mantener, como dijo Albert Hirschman, un sesgo por la esperanza después del derrumbe de las utopías del desarrollo”.
Cuando artistas multimillonarios se unen a causas sociales, es difícil interpretar la verdad detrás de los hechos. Para los críticos, la “pose” social de los artistas es una mera estrategia publicitaria. Para los optimistas, los artistas son el mejor vehículo para generar conciencia social respecto de temas sociales complicados como la pobreza, el medio ambiente y el SIDA.
La utilización de cantantes y otros personajes famosos, actores y deportistas particularmente, por parte de organizaciones internacionales como Naciones Unidas no es nueva. Así como tampoco lo son las fundaciones que llevan sus nombres o las campañas “sociales” de empresas privadas, en las cuales los consumidores pagan un sobreprecio que luego será donado a causas sociales.
Lo que si parece nuevo es la alianza de la Banca Multilateral y la farándula. Juanes, Shakira, Ricky Martin, Juan Luis Guerra, Alejandro Sanz y Luis Alberto Moreno (el Presidente del BID) lanzaron la campaña “Yo Amo América” en la pasada Asamblea de Gobernadores del BID. La campaña esta dirigida a impulsar programas públicos de atención integral temprana para los recién nacidos de escasos recursos en los países latinoamericanos.
La Fundación ALAS a la que pertenecen estos artistas y otros famosos latinoamericanos, nació sobre la base del trabajo académico, serio e informado de un grupo de expertos reunidos en lo que se denominó la Mesa Redonda de San José. El panel de expertos trató y evaluó, durante tres días seguidos en octubre de 2007, los diez desafíos y las diversas soluciones y oportunidades presentadas para resolverlos. Al final del ejercicio los expertos clasificaron las soluciones y oportunidades balanceando sus correspondientes costos y beneficios sociales y monetarios. La política ganadora, es decir aquella que rinde los mayores beneficios sociales al menor costo financiero fue la de “Desarrollo Infantil Temprano”.
Esperemos que esta nueva alianza logre sus propósitos. Siempre he creído que lo mejor que tienen las multilaterales, su capital humano y su capacidad de generar conocimiento, es lo que menos exportan. Si no como lo afirma la critica hecha por Alejandro Gaviria quizás estemos presenciando “un punto de inflexión en la historia de las multilaterales, una aceptación implícita de que su papel es más simbólico que real, de que su labor consiste en mantener, como dijo Albert Hirschman, un sesgo por la esperanza después del derrumbe de las utopías del desarrollo”.
lunes, 12 de mayo de 2008
Restricciones vehiculares: funcionan?
(La Patria, Seccion Negocios, Lunes 19 de Mayo, 2008)
El 15 de julio del presente se cumplen diez años de la instauración de la primera política pública de restricción de circulación para vehículos particulares en Colombia. El famoso “Pico y placa” empezó en Bogotá gracias a las recomendaciones del estudio "Plan Maestro de Transporte Urbano para Bogotá" realizado por la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA) en 1996. Como consecuencia de su aparente éxito, la medida se ha expandido a otras ciudades del país.
La racionalidad de esta política se basa en las externalidades negativas (costos sociales) que los vehículos particulares imponen sobre la sociedad. Entre ellos los dos más importantes son la reducción en los tiempos de desplazamiento y el empeoramiento de la calidad del aire. Más tiempo en desplazamiento significa menor productividad laboral y/o menor disfrute del tiempo personal. Mientras que una mala calidad del aire significa mayores problemas de salud, con las consiguientes pérdidas en calidad de vida y productividad.
En su decimo aniversario, vale la pena preguntarse que tanto han logrado estas medidas en el país y por ende que ajustes deben hacerse. A nivel doméstico, existe un estudio (tesis de pregrado) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Javeriana, publicado en 2005, y en éste se concluye que el pico y placa ha sido efectivo para Bogotá en términos de disminución de tráfico vehicular pero dada la baja calidad de la información se abstiene de ser conclusivo en términos de calidad del aire.
A nivel internacional quizá el estudio más riguroso es el de Lucas W. Davis, economista de la Universidad de Michigan, quien estudio el programa “Hoy no circula” de Ciudad de México. Los resultados no son muy halagadores para este tipo de medidas. Davis encontró que no existe evidencia de que el programa haya mejorado la calidad del aire, por el contrario la contaminación se incrementó en las noches y en los fínes de semana, respecto del período antes de la medida. Davis concluye que los afectados por la medida simplemente sustituyeron el horario de uso de sus vehículos, en lugar de disminuirlo, como era el objetivo de la medida.
De hecho, Davis encontró que el consumo de gasolina no cambio significativamente como tampoco el uso de sistemas de transporte masivo. Por el contrario la evidencia empírica sugiere un incremento en el número de vehículos en circulación al igual que cambios en la composición del parque automotor hacia vehículos más contaminantes. En otras palabras, la respuesta de los propietarios de vehículos que resultaron afectados fue comprar un segundo vehículo, seguramente más viejo y más contaminante.
No cabe duda que las políticas estilo “pico y placa” son antipáticas, y si a esto se le agregan las dudas sobre su eficacia, su beneficio social neto es seguramente negativo. Un instrumento más directo para lograr los beneficios esperados es elevar los impuestos a la gasolina y mejorar la disponibilidad y seguridad del transporte público. Afortunadamente no se necesitara un decreto o una amplia discusión al respecto, las condiciones actuales y futuras de los precios de la gasolina seguramente harán el milagro.
El 15 de julio del presente se cumplen diez años de la instauración de la primera política pública de restricción de circulación para vehículos particulares en Colombia. El famoso “Pico y placa” empezó en Bogotá gracias a las recomendaciones del estudio "Plan Maestro de Transporte Urbano para Bogotá" realizado por la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA) en 1996. Como consecuencia de su aparente éxito, la medida se ha expandido a otras ciudades del país.
La racionalidad de esta política se basa en las externalidades negativas (costos sociales) que los vehículos particulares imponen sobre la sociedad. Entre ellos los dos más importantes son la reducción en los tiempos de desplazamiento y el empeoramiento de la calidad del aire. Más tiempo en desplazamiento significa menor productividad laboral y/o menor disfrute del tiempo personal. Mientras que una mala calidad del aire significa mayores problemas de salud, con las consiguientes pérdidas en calidad de vida y productividad.
En su decimo aniversario, vale la pena preguntarse que tanto han logrado estas medidas en el país y por ende que ajustes deben hacerse. A nivel doméstico, existe un estudio (tesis de pregrado) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Javeriana, publicado en 2005, y en éste se concluye que el pico y placa ha sido efectivo para Bogotá en términos de disminución de tráfico vehicular pero dada la baja calidad de la información se abstiene de ser conclusivo en términos de calidad del aire.
A nivel internacional quizá el estudio más riguroso es el de Lucas W. Davis, economista de la Universidad de Michigan, quien estudio el programa “Hoy no circula” de Ciudad de México. Los resultados no son muy halagadores para este tipo de medidas. Davis encontró que no existe evidencia de que el programa haya mejorado la calidad del aire, por el contrario la contaminación se incrementó en las noches y en los fínes de semana, respecto del período antes de la medida. Davis concluye que los afectados por la medida simplemente sustituyeron el horario de uso de sus vehículos, en lugar de disminuirlo, como era el objetivo de la medida.
De hecho, Davis encontró que el consumo de gasolina no cambio significativamente como tampoco el uso de sistemas de transporte masivo. Por el contrario la evidencia empírica sugiere un incremento en el número de vehículos en circulación al igual que cambios en la composición del parque automotor hacia vehículos más contaminantes. En otras palabras, la respuesta de los propietarios de vehículos que resultaron afectados fue comprar un segundo vehículo, seguramente más viejo y más contaminante.
No cabe duda que las políticas estilo “pico y placa” son antipáticas, y si a esto se le agregan las dudas sobre su eficacia, su beneficio social neto es seguramente negativo. Un instrumento más directo para lograr los beneficios esperados es elevar los impuestos a la gasolina y mejorar la disponibilidad y seguridad del transporte público. Afortunadamente no se necesitara un decreto o una amplia discusión al respecto, las condiciones actuales y futuras de los precios de la gasolina seguramente harán el milagro.
viernes, 21 de marzo de 2008
Economía vs. Comunidad?
(La Patria, Negocios, 3 de Junio 2008)
Stephen Marglin, profesor de la facultad de Economía de Harvard, nos invita a reflexionar en su mas reciente libro (The Dismal Science: How Thinking Like an Economist Undermines Community) acerca de la responsabilidad que tendría la teoría económica en el debilitamiento de la piedra angular de toda sociedad: sus comunidades.
El profesor Marglin argumenta que la teoría económica olvidó incluir el concepto de comunidad entre sus principios y se concentró en el individuo. El capitalismo según su argumento debilita las comunidades por dos vías. Por una parte están la especialización y la globalización que nos permiten y nos invitan a comprar bienes y servicios que no sabemos donde ni quienes los hacen pero que resultan mas baratos. Y por otra, la movilidad. Su argumento en este sentido radica en los costos sociales que los migrantes (nacionales e internacionales) imponen sobre si mismos y sobre su comunidad cuando migran en busca de maximizar ingreso.
Para el autor los mercados deben ser sujetos a escrutinio por los costos que imponen sobre las comunidades. La pregunta obvia es quien esta capacitado para hacer este escrutinio, y la respuesta obvia es: no sabemos, pero es hora de comenzar a discutirlo.
El libro de Marglin retoma el eterno debate entre eficiencia y equidad. La teoría económica propende por la eficiencia, producir más minimizando el uso de recursos y maximizando utilidad para los individuos y ganancias para las firmas. El análisis económico es claro en aconsejar como alcanzar estos objetivos, pero se abstiene cuando se trata de tomar posición respecto de cómo distribuir los bienes y servicios producidos. Este es un juicio de valor, dice la economía, que las matemáticas no pueden resolver y son las sociedades y sus comunidades las que deben decidir.
Las críticas de Marglin sobre los mercados y su efecto sobre las comunidades no son nuevas. Todo lo que se escribe en contra del capitalismo usa de una u otra manera este argumento. Lo nuevo y verdaderamente interesante es el movimiento que se esta generando en las escuelas de economía por devolverle el lugar perdido a “la equidad” como objetivo fundamental en el desarrollo.
Quizás la complejidad de los problemas que aquejan al mundo desarrollado: cambio climático, terrorismo, detección tardía de efectos nocivos para la salud de bienes y servicios que se comercializan libremente, recesión económica, presiones migratorias, costos crecientes de los servicios de salud, etc; lleven a replantear los modelos de desarrollo económico basados solo en mercados que hoy son usados en textos universitarios y como dogma en las entidades internacionales.
Ojala que no este muy lejano el día en que los libros de texto de economía pidan a sus estudiantes lo siguiente: “maximicé la siguiente función de utilidad de una comunidad sujeto a las siguientes restricciones de presupuesto y equidad.”
Stephen Marglin, profesor de la facultad de Economía de Harvard, nos invita a reflexionar en su mas reciente libro (The Dismal Science: How Thinking Like an Economist Undermines Community) acerca de la responsabilidad que tendría la teoría económica en el debilitamiento de la piedra angular de toda sociedad: sus comunidades.
El profesor Marglin argumenta que la teoría económica olvidó incluir el concepto de comunidad entre sus principios y se concentró en el individuo. El capitalismo según su argumento debilita las comunidades por dos vías. Por una parte están la especialización y la globalización que nos permiten y nos invitan a comprar bienes y servicios que no sabemos donde ni quienes los hacen pero que resultan mas baratos. Y por otra, la movilidad. Su argumento en este sentido radica en los costos sociales que los migrantes (nacionales e internacionales) imponen sobre si mismos y sobre su comunidad cuando migran en busca de maximizar ingreso.
Para el autor los mercados deben ser sujetos a escrutinio por los costos que imponen sobre las comunidades. La pregunta obvia es quien esta capacitado para hacer este escrutinio, y la respuesta obvia es: no sabemos, pero es hora de comenzar a discutirlo.
El libro de Marglin retoma el eterno debate entre eficiencia y equidad. La teoría económica propende por la eficiencia, producir más minimizando el uso de recursos y maximizando utilidad para los individuos y ganancias para las firmas. El análisis económico es claro en aconsejar como alcanzar estos objetivos, pero se abstiene cuando se trata de tomar posición respecto de cómo distribuir los bienes y servicios producidos. Este es un juicio de valor, dice la economía, que las matemáticas no pueden resolver y son las sociedades y sus comunidades las que deben decidir.
Las críticas de Marglin sobre los mercados y su efecto sobre las comunidades no son nuevas. Todo lo que se escribe en contra del capitalismo usa de una u otra manera este argumento. Lo nuevo y verdaderamente interesante es el movimiento que se esta generando en las escuelas de economía por devolverle el lugar perdido a “la equidad” como objetivo fundamental en el desarrollo.
Quizás la complejidad de los problemas que aquejan al mundo desarrollado: cambio climático, terrorismo, detección tardía de efectos nocivos para la salud de bienes y servicios que se comercializan libremente, recesión económica, presiones migratorias, costos crecientes de los servicios de salud, etc; lleven a replantear los modelos de desarrollo económico basados solo en mercados que hoy son usados en textos universitarios y como dogma en las entidades internacionales.
Ojala que no este muy lejano el día en que los libros de texto de economía pidan a sus estudiantes lo siguiente: “maximicé la siguiente función de utilidad de una comunidad sujeto a las siguientes restricciones de presupuesto y equidad.”
domingo, 9 de marzo de 2008
Crisis y Economía
Parece difícil de creer que después de una semana de alta tensión, con comentarios, acusaciones y amenazas cruzadas entre cuatro países, la denominada “mayor crisis diplomática de Colombia” haya sido superada. Cuesta creer que después de una agitada reunión de emergencia en la OEA al comienzo de la semana, solo cuatro días después las manos se aprieten y se promulgue a viva voz que todo esta superado.
No quiero menospreciar el dialogo como herramienta de resolución de conflictos. Pero tampoco creo que este haya sido el mejor ejemplo de ello, en especial, dado el cruce y el calibre de las declaraciones previas de cada uno de los presidentes, y la conocida capacidad negociadora del principal agitador de la misma: el Presidente Chavez.
Tampoco creo que esto haya sido un montaje de medios o una cortina de humo. El hecho que provoco la crisis es real: el asesinato de un terrorista colombiano por parte de fuerzas colombianas en un país extranjero.
Así las cosas al menos dos hipótesis pueden esbozarse como las razones que explican la rapidísima resolución del conflicto. La primera: políticamente todos los involucrados tienen rabo de paja. Todas las acusaciones, hasta cierto punto, eran validas. Entonces después de pensarlo con cabeza fría los presidentes en su sabiduría decidieron no lavar la ropa sucia en frente de la comunidad internacional.
La segunda razón es la economía. A la base de cualquier negocio, en un mercado libre, esta es la noción de que cada una de las partes se esta favoreciendo con el intercambio. Tiene sentido entonces pensar que la economía jugó un papel importante. Para que arriesgar flujos comerciales de US$ 5.000 millones (Colombia-Venezuela) y US$3.500 (Colombia-Ecuador) si el problema que ocasionó el conflicto no tiene nada que ver con los colombianos, ecuatorianos y venezolanos de bien. No es descabellado pensar que los grandes empresarios y asociaciones comerciales de cada país, quienes a su vez son los grandes financiadores de las campañas presidenciales, “aconsejaron” a sus presidentes bajar el tono y no entorpecer el buen ritmo de los negocios.
En fin, no cabe duda que el gran ganador de toda esta semana es Colombia. Tiene un terrorista menos amenazándola, ha asestado un gran golpe a su más enconado enemigo y logro minimizar las consecuencias económicas de su acción. Pero la gran perdedora de la semana es la verdad: si ningún organismo internacional investiga a profundidad los nexos de la guerrilla con dirigentes extranjeros, jamás sabremos a ciencia cierta el tamaño del (los) enemigo(s) de la paz en Colombia.
No quiero menospreciar el dialogo como herramienta de resolución de conflictos. Pero tampoco creo que este haya sido el mejor ejemplo de ello, en especial, dado el cruce y el calibre de las declaraciones previas de cada uno de los presidentes, y la conocida capacidad negociadora del principal agitador de la misma: el Presidente Chavez.
Tampoco creo que esto haya sido un montaje de medios o una cortina de humo. El hecho que provoco la crisis es real: el asesinato de un terrorista colombiano por parte de fuerzas colombianas en un país extranjero.
Así las cosas al menos dos hipótesis pueden esbozarse como las razones que explican la rapidísima resolución del conflicto. La primera: políticamente todos los involucrados tienen rabo de paja. Todas las acusaciones, hasta cierto punto, eran validas. Entonces después de pensarlo con cabeza fría los presidentes en su sabiduría decidieron no lavar la ropa sucia en frente de la comunidad internacional.
La segunda razón es la economía. A la base de cualquier negocio, en un mercado libre, esta es la noción de que cada una de las partes se esta favoreciendo con el intercambio. Tiene sentido entonces pensar que la economía jugó un papel importante. Para que arriesgar flujos comerciales de US$ 5.000 millones (Colombia-Venezuela) y US$3.500 (Colombia-Ecuador) si el problema que ocasionó el conflicto no tiene nada que ver con los colombianos, ecuatorianos y venezolanos de bien. No es descabellado pensar que los grandes empresarios y asociaciones comerciales de cada país, quienes a su vez son los grandes financiadores de las campañas presidenciales, “aconsejaron” a sus presidentes bajar el tono y no entorpecer el buen ritmo de los negocios.
En fin, no cabe duda que el gran ganador de toda esta semana es Colombia. Tiene un terrorista menos amenazándola, ha asestado un gran golpe a su más enconado enemigo y logro minimizar las consecuencias económicas de su acción. Pero la gran perdedora de la semana es la verdad: si ningún organismo internacional investiga a profundidad los nexos de la guerrilla con dirigentes extranjeros, jamás sabremos a ciencia cierta el tamaño del (los) enemigo(s) de la paz en Colombia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)