jueves, 12 de noviembre de 2015

Automatización


El temor a la automatización y sus efectos en el mercado laboral es frecuente. Muchos creen que las maquinas terminaran por reemplazar a los humanos y que muchos se quedaran sin empleo por siempre. La realidad hasta ahora ha sido otra, por ejemplo en Colombia la adopción y renovación de tecnología es constante, y sin embargo la tasa de desempleo ha tenido un ritmo decreciente de manera más o menos constante. De hecho una mirada a las estadísticas del DANE muestra que la relación de ocupados a población total viene creciendo a una tasa constante pasando de 40% en 2008 a 47% en 2015.

David Autor, profesor de la Universidad MIT y experto en la economía del mercado laboral, tiene una serie de hipótesis muy interesantes que explicarían este hecho. Una primera razón es que la automatización aunque elimina trabajos también demanda otros que son complementarios, es decir que sólo puede hacer un ser humano, y por ser más especializados pagan más.

La automatización además está asociada a crecimiento de las empresas, puesto que baja el costo de expandirse. Por ejemplo en el sector bancario se pensó que los cajeros automáticos reemplazarían a los cajeros humanos, pero esto no ha sucedido. El sector salud ofrece otro buen ejemplo, cada vez hay más maquinas, computadores y tecnología entrando a nuestras IPS y a la vez el empleo en el sector salud crece a tasas superiores a las de los demás servicios de la economía.

Una tercera razón es que aquellos empleados que cada vez son mejor remunerados crean una demanda por servicios que antes no existía. Es decir, ahora están dispuestos a pagar por las cosas que hacían antes, o a demandar más servicios personales, o a pagar más por las actividades que hacen en su tiempo libre. Ejemplos de esto hay muchos, desde las niñeras, hasta los cuidadores de perros, los entrenadores personales, y los servicios de cultura y entretenimiento. La mayoría de las industrias creativas por ejemplo explican su crecimiento y demanda por el mayor ingreso de ciertos segmentos de la sociedad.


No hay duda que en ocasiones el efecto inmediato de la automatización en una empresa o sector particular sea reemplazar trabajadores, pero el efecto indirecto y de mediano plazo es benéfico tanto para el empleo como para la economía, porque desaparecen tareas que no necesitan cerebro y que además pueden ser de alto peligro para la vida.  Las tareas que necesitan cerebro, capacidad de resolver problemas, creatividad, persuasión, adaptación, lenguaje corporal, e interacción personal no van a desaparecer. La automatización es buena tanto para la productividad como para el empleo.


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